UN ESTUDIO GLOBAL SIN PRECEDENTES REVELA GRAVES DESIGUALDADES EN EL ACCESO A LA SALUD DE LA PIEL
El primer análisis global exhaustivo, realizado por la Liga Internacional de Sociedades Dermatológicas (ILDS) y L’Oréal Dermatological Beauty, abarca 158 países y el 97% de la población mundial.
[PARIS/LONDRES, 16 de septiembre] – Solo uno de cada seis países en todo el mundo cuenta con suficientes dermatólogos para satisfacer las necesidades sanitarias de su población. Además, las naciones más prósperas tienen casi nueve veces más probabilidades de disponer de un nivel adecuado de personal en dermatología en comparación con los países de menores ingresos, según la primera evaluación global exhaustiva sobre el acceso a la salud de la piel.
Publicado en JAMA Dermatology, el estudio del Observatorio sobre el Acceso Global a la Salud de la Piel (Global Access to Skin Health Observatory Study), fruto de la colaboración entre la Liga Internacional de Sociedades Dermatológicas (ILDS) y L’Oréal Dermatological Beauty, examina la distribución de dermatólogos, así como las barreras para acceder a la atención dermatológica, la formación y los servicios especializados en 158 países, que representan el 97% de la población mundial.
Más de 2.000 millones de personas en todo el mundo padecen algún tipo de enfermedad cutánea, una de las afecciones más comunes a escala global y entre las diez principales causas de discapacidad, lo que pone de relieve la importancia de garantizar un acceso adecuado a la salud de la piel. A pesar de ello, el 74% de los países señala que la salud de la piel no constituye una prioridad gubernamental nacional. El estudio respalda la implementación de la Resolución de la Asamblea Mundial de la Salud de 2025 sobre las Enfermedades Cutáneas como Prioridad de Salud Pública Global, aportando datos clave para transformar los compromisos en acciones concretas.
ESCASEZ MUNDIAL DE DERMATÓLOGOS
El estudio establece un marco de referencia basado en la evidencia sobre el personal de dermatología necesario para ofrecer una atención adecuada. A nivel global, la media es de apenas 2,66 dermatólogos por cada 100.000 habitantes, muy por debajo de los 5,63 por cada 100.000 que el estudio estima necesarios para brindar una asistencia adecuada. Esto deja a más del 80% de los países por debajo del umbral recomendado.
Las disparidades resultan especialmente acusadas entre los países de ingresos altos y los de ingresos bajos. La densidad de dermatólogos oscila entre solo 0,37 por cada 100.000 personas en los países de bajos ingresos y 5,05 en los de ingresos altos. Actualmente, ningún país de África o del Sudeste Asiático alcanza el nivel de referencia. La magnitud de esta brecha se evidencia al comparar países con poblaciones similares. Australia y Níger tienen unos 27 millones de habitantes cada uno; sin embargo, Australia cuenta con más de 600 dermatólogos, mientras que Níger solo dispone de 18. Del mismo modo, Japón y Etiopía rondan los 130 millones de habitantes, pero Japón supera los 7.000 dermatólogos frente a los aproximadamente 200 de Etiopía.
El acceso a servicios especializados también se encuentra gravemente limitado en los países económicamente desfavorecidos. Un 90% de ellos señala un acceso inadecuado en subespecialidades dermatológicas como la dermatología pediátrica, la cirugía dermatológica y la dermatopatología.
La Dra. Esther Freeman, investigadora principal del estudio, vicepresidenta de la Fundación Internacional de Dermatología (IFD) y profesora asociada de Dermatología en la Facultad de Medicina de Harvard, ha señalado: “Es la primera vez que transformamos las anécdotas en datos sobre los que podemos actuar. El Observatorio sobre el Acceso Global a la Salud de la Piel nos ofrece, por primera vez, una visión rigurosa basada en datos reales sobre lo que supone el acceso a la atención para los miles de millones de personas que viven con enfermedades de la piel en todo el mundo. El lugar donde vives no debería condicionar tu acceso a la salud de la piel, pero hoy por hoy lo hace. Nuestra labor consiste en identificar estas carencias y trabajar juntos como comunidad global para resolverlas”.
UNA CRISIS EN AUMENTO DE «DESIERTOS DERMATOLÓGICOS»: EL LUGAR DONDE VIVES DETERMINA TU ACCESO A LA ATENCIÓN
Las desigualdades no solo se producen entre países, sino también dentro de sus propias fronteras. A nivel mundial, el 79% de los dermatólogos ejerce en áreas urbanas, una cifra que asciende al 91% en los países de ingresos bajos, lo que deja a las poblaciones rurales y remotas desatendidas. Esta distribución genera auténticos «desiertos dermatológicos», es decir, zonas con un acceso extremadamente restringido a servicios de salud cutánea.
El acceso se ve aún más limitado por la concentración de profesionales en el sector privado, lo que reduce la disponibilidad para los pacientes que dependen de los sistemas de sanidad pública.
En conjunto, el 42% de los países informa de un acceso deficiente o extremadamente insuficiente a la atención dermatológica, una proporción que roza los dos tercios en los países con menores ingresos. Fundamentalmente, la carga de las enfermedades de la piel es mayor precisamente allí donde el acceso a los cuidados es más escaso.
EL PERSONAL NO ESPECIALIZADO ASUME LA ATENCIÓN
Ante la ausencia de dermatólogos, la atención suele recaer en médicos de familia o atención primaria, personal de enfermería, farmacéuticos y agentes de salud comunitaria. Los médicos de atención primaria a menudo asumen una responsabilidad igual o mayor en el diagnóstico y tratamiento de afecciones de la piel, a pesar de que muchos de estos profesionales no especializados apenas reciben formación formal en dermatología.
Esta reasignación de funciones refleja la falta generalizada de personal: el 89% de los países de ingresos bajos y el 94% de los países africanos declaran una capacidad de atención insuficiente. Al mismo tiempo, las exigencias profesionales para los dermatólogos son homogéneas a nivel global: el 89% de los países exige tanto la titulación en Medicina como una residencia formal en Dermatología. Esto sugiere que las desigualdades responden a barreras sistémicas para ampliar la plantilla dermatológica y no a diferencias en la cualificación profesional.
El estudio también identifica importantes carencias en la educación médica dermatológica. En la región africana, aproximadamente la mitad de los países (46%) no cuenta con programas de formación especializada en dermatología.
DE LA EVIDENCIA A LA ACCIÓN
Los hallazgos identifican oportunidades concretas de cambio, como ampliar los programas regionales de formación en dermatología, capacitar al personal sanitario de primera línea y aprovechar la inteligencia artificial (IA) y la telemedicina para acercar a los pacientes desatendidos tanto el diagnóstico como la experiencia especializada adaptada a diversos tonos de piel.
Los datos de la investigación están integrados en el Skin Observatory Data Explorer, una plataforma interactiva que permite a ministerios de salud, organizaciones, investigadores y otros actores consultar y analizar la información. Los usuarios pueden filtrar los datos por país, región y otras variables, compartir análisis y descargar contenidos para informes, presentaciones y planificación estratégica. Con el tiempo se incorporarán nuevos datos, lo que permitirá al Observatorio realizar un seguimiento del progreso y apoyar cambios a largo plazo. Los resultados completos y la plataforma interactiva Skin Observatory Data Explorer están disponibles en skinobservatory.org.
El profesor Henry W. Lim, presidente de la ILDS, ha afirmado: “Los resultados del estudio respaldan la implementación de la Resolución de la Asamblea Mundial de la Salud sobre las Enfermedades Cutáneas como Prioridad de Salud Pública Global. El estudio seguirá creciendo a medida que incorporemos más datos con el tiempo, lo que nos ayudará a medir los avances y promover transformaciones duraderas. Dado que las afecciones de la piel se encuentran entre las diez principales causas de discapacidad en todo el mundo, invitamos a todos los actores clave a colaborar con nosotros para convertir este conocimiento en mejoras reales para la vida de las personas con enfermedades cutáneas.”.
Myriam Cohen-Welgryn, presidenta de L’Oréal Dermatological Beauty, ha añadido: “Como líderes mundiales en dermocosmética, tenemos tanto el poder como la responsabilidad de actuar. En L'Oréal Dermatological Beauty estamos comprometidos con facilitar el acceso a la salud de la piel en todo el mundo y con apoyar a los dermatólogos y profesionales sanitarios que impulsan el cambio. Porque el acceso a la salud cutánea debe ser un derecho, no un privilegio. Nos sentimos orgullosos de respaldar el Observatorio sobre el Acceso Global a la Salud de la Piel a través de nuestro programa Act For Dermatology”.
* El Observatorio sobre el Acceso Global a la Salud de la Piel (Global Access to Skin Health Observatory) es una iniciativa conjunta entre la ILDS y L’Oréal Dermatological Beauty desarrollada a través del programa L’Oréal Act For Dermatology.